Sólo 70.000 familias bajo el umbral de pobreza tendrán acceso a la tarjeta monedero.

En la primera parte apuntábamos que Gobierno central y comunidades autónomas, sabiendo que el plan de ayuda europeo finalizaba el 31 de diciembre de 2023, habían aprobado precipitadamente un nuevo sistema de ayuda a las personas vulnerables, más cicatero que el anterior y basado en tarjetas monedero para adquirir alimentos y productos básicos.

Sin embargo, sólo las personas con hijos menores a su cargo podrán acceder a estas tarjetas monedero; el resto, aunque se encuentren bajo el umbral de pobreza, dependerán de la sociedad civil y del ejército pacífico de voluntarios. 

54 Bancos de Alimentos de toda España, a través de 6.500 entidades sociales y 78.000 voluntarios, tendrán que seguir atendiendo a cientos de miles de personas, pero sólo contarán con las donaciones realizadas por empresas y particulares

El nuevo sistema de las tarjetas monedero será gestionado por las comunidades autónomas, pero con un período transitorio hasta finales del presente año, durante el cual será el Ministerio de Derechos Sociales quien lo implemente. 

Con este fin, ha asignado una subvención de 100 millones de euros -95 millones para cargar las tarjetas monedero y 5 para gastos de gestión- a Cruz Roja Española, que es la institución elegida para la entrega de tarjetas, control, recarga y supervisión de su uso, durante el año 2024.

El Ministerio de Derechos Sociales ha delegado en Cruz Roja la gestión de las tarjetas monedero, con las que se pretende rebajar el número de personas en las colas del hambre, que cada día esperan la ayuda de las entidades sociales

Los dos objetivos perseguidos son: evitar las llamadas “colas del hambre” ante las organizaciones que habitualmente distribuyen alimentos y dar libertad de elección de productos a sus usuarios.

Los servicios sociales de las comunidades autónomas emitirán un informe de calificación del estado de necesidad de las personas solicitantes, con el que solicitarán la tarjeta monedero en la oficina de Cruz Roja de su localidad.

La tarjeta monedero contará con un máximo de 220 euros mensuales y se recargará cada tres meses

La tarjeta se carga con la cantidad asignada: 100 euros por titular adulto y 30 euros por cada hijo menor de edad a su cargo, hasta un máximo mensual de 220 euros. La operación de recarga se realizará, como máximo, cada tres meses; lo mismo, se supone, que la calificación por parte de los servicios sociales.

Foto. La sociedad civil y un ejército de voluntarios seguirán atendiendo a la mayoría de personas vulnerables que no tendrán acceso a las tarjetas monedero

El titular podrá comprar alimentos y productos de primera necesidad, con excepción de bebidas alcohólicas y productos ultra procesados, en las siete cadenas de supermercados concertadas. 

Fuentes oficiales estiman que esta ayuda, a la que, repito, se han destinado 95 millones de euros, permitirá atender en toda España sólo a 70.000 familias bajo el umbral de pobreza. Si tenemos en cuenta el tamaño medio de la familia española, el número de personas auxiliadas no superará las 200.000.

La previsión es que la tarjeta monedero alcance a 200.000 personas en España, una cifra muy pequeña en comparación con las casi 1,2 millones que se beneficiaron de la labor de los Bancos de Alimentos en 2023

Como dije en el artículo anterior, los 54 Bancos de Alimentos existentes dejaron de recibir ayudas procedentes de la UE el día 30 de abril. Naturalmente, la eficaz gestión de estas organizaciones seguirá distribuyendo las ayudas privadas solidarias procedentes de empresas y particulares.

Algunos atribuían al sistema de reparto de alimentos hasta ahora vigente, el problema de que se prestaba a la picaresca de vender los productos obtenidos gratuitamente en las instituciones sociales. De ser cierta la conjetura, ahora se revenderían los adquiridos en los supermercados, con la facilidad de compras por encargo previo.

Las colas del hambre no van a desaparecer y su génesis se encuentra, en un porcentaje importante, en las personas vulnerables que genera la UE al no regular la inmigración

Las colas no se evitarán, dada la actualización periódica del estado de necesidad por parte de los servicios sociales y la recarga de las tarjetas en Cruz Roja.  Sí desaparecerían las “colas del hambre”, en parte, si la UE se ocupara seriamente del control de sus fronteras y de la regulación de la inmigración. Resulta increíble que un inmigrante tenga que esperar dos años para legalizar su situación, aun cuando tenga una oferta laboral en firme.

Un problema adicional es que, en localidades pequeñas, las cadenas de supermercados habilitadas para el uso de las tarjetas no disponen de establecimientos. 

Es inaudito que las personas que viven solas o las parejas sin hijos no puedan acceder a estas tarjetas monedero aunque se encuentren por debajo del umbral de la pobreza

Resulta llamativo que sólo puedan ser beneficiarias de esta pretenciosa y cicatera ayuda, quienes tengan un menor de edad a su cargo. Las personas solas o las parejas sin hijos, aunque se encuentren por debajo del umbral de la pobreza, quedan, por tanto, excluidas.

Casi 1 millón de personas vulnerables seguirán dependiendo de la solidaridad de las personas y de las empresas que realicen sus donativos a los Bancos de Alimentos

Pero hay esperanza, porque los integrantes de la sociedad civil, resignados, sufridos y compasivos, seguirán estando presentes para acompañar en la necesidad y en el sufrimiento y para sustituir la inactividad y la ineficacia de las instituciones públicas, a través del pacífico ejército de voluntarios, solidarios o buenos samaritanos, según sus respectivas convicciones personales.

@mundiario