Más de 15.000 familias coruñesas acuden en 2023 a las entidades benéficas para cubrir sus necesidades básicas

Fundación Padre Rubinos, BALRIAL, el Banco de Alimentos Rías Altas, la Cocina Económica o Cáritas son algunos ejemplos de entidades benéficas de A Coruña que a lo largo de 2023 se han visto desbordadas, porque han tenido que atender las necesidades básicas de más de 15.000 familias coruñesas, en unos momentos en los que la inflación también reducía las aportaciones de muchos particulares por la carestía de la cesta de la compra.

La Institución Benéfico Social Padre Rubinos experimentó un preocupante aumento del 15% en la demanda de personas que acuden al Comedor Social en el primer semestre del año, y todo apunta que el balance final aún será mayor, a juzgar por la tremenda inflación que nos azota.

A finales del año pasado, el Comedor Social servía una media diaria de 300 comidas, sin embargo, en la actualidad, esta cifra se ha elevado a un mínimo de 350 comidas diarias, con un flujo constante de nuevas personas que nunca habían requerido este tipo de asistencia. Resulta llamativo que solo el 35% de los comensales habituales poseen nacionalidad española, mientras que el 40% tiene origen latinoamericano y el 25% proviene de diversos países del Magreb. Esto indica una diversidad de situaciones y orígenes que contribuyen al aumento en la demanda de servicios de ayuda alimentaria.

Las colas de personas en situación de vulnerabilidad alimentaria en A Coruña no solo no han disminuido, sino que han experimentado un notable incremento. Este aumento se produce en un contexto en el que las donaciones a los bancos de alimentos están disminuyendo y las entregas de “cestas de la compra” a las familias más necesitadas se ven limitadas.

Fundación Padre Rubinos, BALRIAL, el Banco de Alimentos Rías Altas, la Cocina Económica o Cáritas son entidades benéficas de A Coruña que a lo largo de 2023 se han visto desbordadas, porque han tenido que atender las necesidades básicas de más de 15.000 familias coruñesas

Manuel Mora fue elegido este año presidente del Banco de Alimentos Rías Altas y con tal motivo aprovechamos para acercarnos a la realidad que viven a diario. Tras varios meses al frente de la Entidad nos comentó que cuando comenzó a colaborar en 2019 con BALRIAL atendían a unas 15.000 familias desde los cuatro centros que tenemos en Coruña, Santiago y Ferrol. Con la pandemia dieron un salto hasta las 23.000 y actualmente están facilitando alimentos a 27.800 familias, de las que cerca de 16.000 son de A Coruña. La demanda no deja de crecer.

Por si no fuera suficiente con el Banco de Alimentos y Padre Rubinos, para contrastar la información, acudimos a otra Entidad benéfica como Cáritas Interparroquial de A Coruña. Y los resultados de su último informe son espeluznantes.

Más de 15.000 hogares coruñeses se encontrarían por debajo del umbral de la pobreza severa y el elevado precio de la vivienda se ha identificado como uno de los principales culpables de esta situación alarmante.

Las estadísticas indican que el 16% de la población de A Coruña sufre estrés financiero, destinando más del 60% de sus ingresos al alquiler de vivienda, y una de las causas fundamentales de esta tremenda situación radica en la ausencia de una política municipal de vivienda efectiva en A Coruña.

La falta de medidas concretas para abordar la crisis ha generado un caldo de cultivo para la proliferación de la pobreza severa. Por eso es crucial que el Ayuntamiento tome medidas urgentes para frenar esta tendencia y garantizar que los ciudadanos puedan acceder a un hogar sin sacrificar su estabilidad económica.

Pero junto al elevado precio del alquiler, hay otras causas que contribuyen notablemente al incremento de la pobreza: la escalada en los costes de la energía, los alimentos y la desbocada inflación han agravado aún más la situación, generando un círculo vicioso que atrapa a más y más personas en la espiral de la pobreza.

Con este panorama miles de familias tienen que recurrir a los bancos de alimentos, a los comedores sociales y entidades benéficas como Cáritas, para al menos cubrir las necesidades de manutención, puesto que después de cubrir los gastos de alquiler y suministros de la vivienda, los recursos económicos se han esfumado.

El Ayuntamiento de A Coruña tiene la responsabilidad de abordar esta problemática de manera integral. Se deben implementar políticas que regulen los precios del alquiler, que promuevan la construcción de viviendas asequibles y brinden apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad.